Me preguntaba cuándo acabaría. Consideraba ponerme a dieta y a estas
alturas me hacía gracia que hubiera pensado, aunque solo fuera por un segundo,
que aquello iba a ser la solución. Pero de verdad que lo habría dado todo en
una noche como esa por saber cuándo acabaría, cuándo dejaría de pensar, cuándo
me convertiría en una ovejita más y dejaría de intentar luchar contra lo
inevitable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario